La revolución francesa
Así comenzó todo
La actividad revolucionaria comenzó a gestarse cuando en el reinado de Luis XVI (1774-1792) se produjo una crisis en las finanzas reales, que en aquel entonces se equiparaban a las finanzas del Estado, debido al crecimiento de la deuda pública.
El Estado francés padecía una grave crisis financiera (gastaba mucho más de lo que ingresaba), en parte debido al apoyo económico enviado a los que luchaban por la independencia de los Estados Unidos. Crisis que se vio agravada por la escasez de alimentos y el descenso de los precios agrícolas.
Por otra parte los impuestos eran cada vez más altos y los estamentos privilegiados, nobleza y clero, no tenían obligación de pagar, pero sí era una carga para el resto de la sociedad
Se intentaron diversas medidas de reforma de los impuestos que trataron de crear un sistema de impuestos más justo y uniforme, y que por tanto no fueron bien acogidas por la nobleza que era la clase dominante.
De estas reformas la más importante fue la intentada por Calonne, ministro de Luis XVI. Éste para evitar la bancarrota de la Hacienda proyectó una reforma fiscal que incorporaba como contribuyentes a los privilegiados.
Reunidos en una Asamblea de Notables, integrada por príncipes, grandes nobles y altos dignatarios eclesiásticos, los dos grupos privilegiados se opusieron frontalmente a las pretensiones de Calonne y solicitaron al rey la convocatoria de los Estados Generales, una asamblea en la que también tenía representación el Estado Llano.
El Estado francés padecía una grave crisis financiera (gastaba mucho más de lo que ingresaba), en parte debido al apoyo económico enviado a los que luchaban por la independencia de los Estados Unidos. Crisis que se vio agravada por la escasez de alimentos y el descenso de los precios agrícolas.
Por otra parte los impuestos eran cada vez más altos y los estamentos privilegiados, nobleza y clero, no tenían obligación de pagar, pero sí era una carga para el resto de la sociedad
Se intentaron diversas medidas de reforma de los impuestos que trataron de crear un sistema de impuestos más justo y uniforme, y que por tanto no fueron bien acogidas por la nobleza que era la clase dominante.
De estas reformas la más importante fue la intentada por Calonne, ministro de Luis XVI. Éste para evitar la bancarrota de la Hacienda proyectó una reforma fiscal que incorporaba como contribuyentes a los privilegiados.
Reunidos en una Asamblea de Notables, integrada por príncipes, grandes nobles y altos dignatarios eclesiásticos, los dos grupos privilegiados se opusieron frontalmente a las pretensiones de Calonne y solicitaron al rey la convocatoria de los Estados Generales, una asamblea en la que también tenía representación el Estado Llano.
Una de las principales causas de la revolución francesa fue la económica: la bancarrota en que se encontraba el estado francés y la negativa de las clases privilegiadas a pagar impuestos.
Verdadero Falso
La Revolución francesa puede explicarse exclusivamente mediante factores económicos.
Verdadero Falso